
La comedia “Blanco y negro” fue su trampolín a la fama, pero nunca lograría el éxito después de cancelada la serie. Escándalos personales y conducta errática lo convirtieron en un extraño personaje de la farándula mundial.
Fue un brillante y precoz comediante, pero nunca pudo trascender al papel de “Arnold” en “
Blanco y negro”, incluso hasta el final de sus días. En una entrevista con el diario Los Ángeles Times en 1979, su madre, Edmonia Sue Coleman, dijo que Coleman siempre fue un actor histriónico, desde pequeño. Apareció en algunos anuncios comerciales antes de firmar con T.A.T., la compañía productora que creó “Arnold”.
“Gary lo recuerda todo. TODO”, dijo el coproductor y director Herb Kenwith al periódico. “Su poder de concentración es mejor que el de cualquier adulto que conozco”.
A una pregunta de la revista Ebony en 1979 sobre cómo se aprendía sus líneas con tanta facilidad, el joven Gary respondió, “¡Es fácil!”
LA PRESIÓN DEL ESTRELLATOPero la atención que su papel le dio sería no sólo un placer, sino un gran peso. Coleman dijo a la AP en el 2001 que volvería a actuar en series de TV, pero “sólo bajo la absoluta condición de que sea con un reparto y que todos tengan la oportunidad de brillar”.
“Ciertamente no seré la única persona trabajando en el programa”, dijo. “Ya lo he hecho. No me gustó”.
La serie duró seis temporadas en NBC y dos en ABC y sigue viva gracias a DVDs y YouTube. Pero su igualmente perdurable legado pasó a ser un problema para los niños estrella en la adultez, y en 1999 Dana Plato, quien hacía el papel de la hermana blanca de los niños, se suicidó. Todd Bridges, quien dio vida al hermano de Coleman, fue procesado y absuelto por intento de asesinato.
ESCÁNDALOS Y OCASO DE COLEMANColeman tuvo problemas financieros y legales además de la enfermedad renal que lo obligó a someterse a diálisis y por lo menos dos transplantes. Como adulto, solo llegó a medir 1,42 metros.
Sí continuó apareciendo como invitado en programas de TV e interpretando pequeños papeles a través de los años. Pero en el 2001 le dijo a AP que prefería ganar dinero a través de publicidad. “Ahora que tengo 33 años, puedo tomar mis decisiones. ... Y si alguien tiene un problema con eso, supongo que no tiene que trabajar conmigo”.
En el 2003, Coleman fue uno de 135 candidatos en la papeleta cuando los votantes de California desbancaron al gobernador Gray Davis y lo reemplazaron con Arnold Schwarzenegger . Se lanzó en una plataforma ampliamente conservadora haciendo un llamado a recortes tributarios y le dijo al New York Times que quería “escapar del legado de Arnold Jackson. Soy alguien más. Sería bueno si el mundo me viera como algo más”.
Pero las disputas legales lo persiguieron continuamente. En 1989, cuando tenía 21 años, su madre presentó en una corte una solicitud para controlar la fortuna de 6 millones de dólares de su hijo, argumentando que éste era incapaz de hacerse cargo de sus propios asuntos. El actor dijo que la movida “obviamente deriva de su frustración de no poder controlar mi vida”.
En una entrevista televisada en 1993, dijo que trató de suicidarse dos veces con una sobredosis de pastillas.
Se mudó a Utah a finales del 2005. Ahí, las autoridades tuvieron que asistir o intervenir en la vida de Coleman más de 20 veces en los años siguientes. Los incidentes incluyen una llamada en la que Coleman dijo que tomó docenas de pastillas de Oxycontina y que “quería morir”.
En setiembre del 2008, sostuvo un altercado con un admirador en una cancha de bowling en Utah. Coleman no refutó cargos de conducta desordenada. El fan también lo demandó, argumentando que el actor lo golpeó y trató de atropellarlo con su camión.
Algunas de las disputas involucraron a su esposa, Shannon Price, a quien conoció en el 2006 en el plató de la comedia “Church Ball” y con quien se casó en el 2007. Coleman fue detenido en enero último por una denuncia de violencia doméstica que presentó su esposa. Un mes después, protagonizó un bochornoso incidente en televisión, cuando mandó “al infierno” a una entrevistadora que le preguntó sobre su salud mental.
Esta semana, Coleman fue internado en un hospital de Utah, por una hemorragia intracraneal –producto de una caída- que terminó cegando su vida.